Mano de obra local de Barrancabermeja, ¿discurso de campaña o necesidad?

La mano de obra local es un tema recurrente para muchos dirigentes y aspirantes políticos, que ven en este tema, una oportunidad para ganarse el “cariño”  de la gente. Pero que tanto hacen nuestros dirigentes para solucionar esta problemática que afecta una población de más de 191.000, según las estadísticas.

Mucho se habla en campaña, pero poco se puntualiza en las reformas que solucionen el problema de la mano de obra local.

En consecuencia, la ciudadanía queda a merced de solucionar por su cuenta, y defender la mano de obra local a cuestas de acciones apresuradas y muchas veces violentas. Accionar que es consecuente con la crisis que atraviesa la ciudad, sin embargo en mi opinión está lejos de ser una alternativa viable para afrontar el problema puesto que si algo ha caracterizado al colombiano y con mucha más vehemencia, al barranqueño, es la SOLIDARIDAD entre co-ciudadanos. Muy atrás parece haber quedado la huelga del 7 de enero de 1948 contra la Tropical Oil Company (TROCO), a causa de la concesión de Mares y los problemas laborales que ocurrían en dicha época. En aquella huelga, prevaleció la unidad Nacional, la solidaridad de diversas organizaciones y sindicatos de TODO EL PAÍS, en pro de la defensa de lo nuestro, no obstante el lema de la huelga era: “El petróleo es de Colombia y para los colombianos”, reflejando la solidaridad que tuvimos todos los colombianos en aquel momento.

Ahora bien, ¿Que ha pasado a en nuestra ciudad que hemos perdido la solidaridad, el sentido de unidad y el respeto hacia los demás?

Para nadie es un secreto la situación que a traviesa la ciudad, a causa de entre cosas de la caída del precio del Petróleo, como explicaba en mi anterior artículo. Esta crisis a generado desempleo, violencia, inseguridad entre otras cosas, que en lógica hace que las personas se comporten de cierta manera; no quiere decir que ese comportamiento sea el adecuado.
El llamado en este artículo va en dos vías, una, a nosotros los habitantes de esta ciudad a que respetemos aquél que no reside en la ciudad, pues  esa persona, es la menos responsable, sobre los males que afectan a la ciudad. Además como mencionaba un importante escritor, Mauricio Archila Neira en su obra: Aquí nadie es forastero testimonios sobre la formación de una cultura radical: Barrancabermeja 1920-1950”, haciendo alusión al multicultirismo de Barrancabermeja, del cual nos debemos sentir orgullosos. Por lo anterior, es importante que regresemos a ese espíritu de solidaridad tuvimos en el 48´, no sobra recordar que aquél tiempo también había desempleo violencia etc… Y nuestro actuar era muy distinto.

La llegada de personas de otra ciudad, veámosla como una OPORTUNIDAD  y no una amenaza.

Mostrando nuestras costumbres, comida, música, productos. En fin LO MEJOR DE NOSOTROS, que vea lo que verdaderamente vale la pena ver de nuestra cultura, y con ello promover la inversión en lo nuestro, en esa dirección es a donde debemos apuntar. Y si usted  no es de la ciudad, y me está leyendo, la mejor manera de retribuir a la ciudad es comprando en nuestro comercio, no viaje tanto los fines de semana a su lugar de residencia, quédese de vez en cuando, invite a su familia, pasee  por los corregimientos aledaños, almuerce acá, compre acá; esa es la mejor manera de hacer fluir el comercio, y con ello mejorar nuestra economía.

Por otro lado y con mayor reparo, mi llamado es a la gestión pública y política de la cuidad, dejemos las recomendaciones a las empresas para que contraten mano de obra local.

Empecemos a realizar verdaderos programas de formación de calidad, estudiemos, formulemos y emitamos reformas, hagamos valer el cuerpo administrativo que tiene nuestra Administración Municipal. Dichas reformas que incentiven y no obliguen a la industria pública y privada para contratar mano de obra local, por ejemplo: a través de descuentos en sus impuestos por Industria y Comercio y otras acciones,que sirvan como verdadero incentivo para las empresas en sus finanzas personales, en pro de armonizar un acuerdo que beneficie a las partes.

De igual manera, realizar un verdadero control de la población laboral de la ciudad. ¿En dónde está el censo real de la población laboral de la ciudad?, ¿en dónde están las falencias de formación de los ciudadanos?. Es ahí en dónde se debe atacar el problema y que no se quede en promesas de campaña.

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