formula para que Los barranqueños tengan una CHIMBA de día. ¡APLÍQUELA!

Muchas veces nos despertamos con la sensación de que vamos a tener un día monótono, aburrido. Un día mas, un día para olvidar y por desgracia la vida se empieza a transformar en eso, un circulo vicioso de aburrimiento que con el paso del tiempo se vuelve desesperante.

Lo peor de esta situación es que cuando salimos a la calle, vemos cientos de personas en la misma situación. Cabizbajos, concentrados en sus labores o simplemente resignados a afrontar lo que les espera en el trabajo, el hogar, la universidad o el colegio. No prestamos atención al progimo. Pasamos al lado de mucha gente a la que ni siquiera le miramos a la cara y en muchos casos a nuestros amigos y familiares solo los determinamos cuando termina la jornada laboral.

Pues bien, hay una manera muy sencilla de lograr que el día a día sea mucho mas llevadero e incluso disfrutable así estemos hasta el cuello de obligaciones o tareas por cumplir.

Es algo que en los países mas desarrollado aplican hace muchos años con frecuencia y aunque pueda parecer algo superfluo y sin importancia, neurológicamente y científicamente se ha demostrado que puede hacer una gran diferencia en la percepción de una persona.

Estoy hablando de SALUDAR y DAR LAS GRACIAS.

y sé que muchos pensarán “¡Pero qué bobada es esta!” Sigan leyendo un poco mas y déjenos explicarles lo que queremos enseñarles.

Los santandereanos y los barranqueños somos personas nobles, trabajadores, frenteros y leales, pero muchas veces cuando interactuamos con otras personas NO brindamos un saludo (o lo hacemos con desgana) y al ser beneficiados con algún tipo de servicio NO damos las gracias. Así usted considere que lo anterior no puede afectar significativamente el día a día de una persona, está equivocado. El saludo y mostrar agradecimiento son las maneras mas sencillas de hacer que nuestro cerebro produzca una hormona llamada OXITOCINA, también conocida como la hormona de la felicidad o la hormona del Amor.

Para que comprendan la importancia de esta hormona: A mas oxitocina, mas felicidad.

Cuando usted llega a su trabajo o ve a un conocido en la calle y le brinda un saludo afectuoso y sincero, el cerebro de esa persona se ilumina (literalmente) y el hipotálamo empieza inmediatamente a producir oxitocina. La producción de oxitocina es un acto reflejo del cerebro, es decir, es algo que no podemos controlar a voluntad (no sin antes aprender a controlar nuestra mente, lo cual no es tarea sencilla) Por lo tanto cuando usted es saludado por alguien, la oxitocina empieza a hacer de las suyas y usted empezará a sentir una sensación de felicidad, por mas mierda que su día haya sido.

Por lo tanto, cuando vaya a la esquina a comerse una carimañola, salude a la persona que lo va a atender. Si llega a su edificio, salude al celador, pregúntele cómo le va. Si ve a un amigo en la calle salúdelo, así sea que le mame gallo de paso. Si llega a la refinería a trabajar, salude a sus compañeros de trabajo, si es posible uno por uno y de vez en cuando salude a algún desconocido en la calle, un simple “buenas tardes señora/señor” puede cambiar el semblante de esa persona. No se trata de ser amable porque sí. Estamos hablando de ciencia demostrada.

Una de las claves para no andar de MAL GENIO todo el tiempo, es DAR LAS GRACIAS.

Al igual que saludar, dar las gracias también provoca que su cerebro produzca oxitocina.  Los psicólogos Emmons y McCollough estudiaron las consecuencias de la gratitud y acabaron concluyendo que tiene profundos efectos en el bienestar físico y también emocional de las personas.
La ciencia se ha encargado de demostrar que las personas mas agradecidas son también las mas felices. Dar las gracias es algo muy fácil de hacer, es gratis, es rápido y es increíblemente productivo para usted y para la persona a quien agradeció.

Si su mamá le sirve un plato de arroz con tajadas y carne deliciosa dígale “Muchas gracias ma’ por esta comida”. Si al llegar a un lugar, le abren la puerta, dele las gracias al portero. si va al comercio a hacer fila en un banco y alguien le cede el puesto, agradézcale sinceramente la generosidad. Si se va a comer fritos a la avenida del ferrocarril y el señor de las empanadas le da “la ñapa” en avena o en fritos, dele un abrazo al man y dígale “¡Nojoda! ¡Gracias compadre!” En fin. ¡SEA AGRADECIDO!

Saludar y dar las gracias le alegra la vida a usted y quienes lo rodean. Le genera nuevos amigos, le expande sus horizontes.

Que ese circulo vicioso de monotonía y aburrimiento ahora sea un circulo de saludos, gracias y felicidad. Su día a día puede cambiar notoriamente aplicando la formula mas fácil del mundo: SALUDAR+DAR LAS GRACIAS. No lo decimos nosotros, lo dice la ciencia y lo imponen las buenas costumbres.

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